Cómo ahorrar gas en casa: 10 consejos que funcionan

Diez consejos prácticos para gastar menos gas en calefacción, agua caliente y cocina, con cifras del IDAE y la OCU.

Radiador de una vivienda con una manta doblada al lado en invierno
Contenido
  1. Por qué importa ahorrar gas
  2. Calefacción: los cinco consejos que más pesan
  3. 1. Ajusta el termostato
  4. 2. Programa la calefacción
  5. 3. Purga los radiadores
  6. 4. Sella las fugas de aire
  7. 5. Ventila bien, pero poco tiempo
  8. Agua caliente: el segundo gran gasto
  9. 6. Mejor ducha que baño
  10. 7. No pidas más calor del necesario
  11. 8. Arregla los goteos
  12. Cocina y mantenimiento
  13. 9. Aprovecha el calor residual
  14. 10. Mantén la caldera revisada y valora cambiarla
  15. Preguntas frecuentes
  16. ¿Cuál es la temperatura ideal en casa en invierno?
  17. ¿Gasta más dejar la calefacción baja todo el día o apagarla?
  18. ¿Cada cuánto debo purgar los radiadores?
  19. ¿Compensa cambiar la caldera?

Si te preguntas cómo ahorrar gas sin pasar frío, la clave está en la calefacción y el agua caliente, que son los dos grandes consumos del hogar. Según la guía del IDAE que recoge Eroski Consumer, cerca de la mitad de la energía de una vivienda española se destina a calefacción, y mejorar equipos y hábitos puede recortar el consumo entre un 10 % y un 40 %. Estos diez consejos te ayudan a conseguirlo.

Por qué importa ahorrar gas

El gas natural es un combustible fósil: cada kilovatio hora que no quemas es menos emisión de CO2 y menos gasto en la factura. Ahorrar no significa vivir peor, sino evitar el derroche, y muchos cambios cuestan poco o nada. Si buscas más ideas para el resto de la casa, tienes nuestras guías para ahorrar luz y para ahorrar agua.

Calefacción: los cinco consejos que más pesan

1. Ajusta el termostato

El IDAE indica en su página de recomendaciones para hogares que 21 ºC con ropa adecuada bastan para estar a gusto, y que cada grado menos supone un ahorro aproximado del 7 %. Si en casa vas en manga corta en pleno invierno, bajar uno o dos grados es el cambio más rentable.

2. Programa la calefacción

Un termostato programable o las válvulas termostáticas en los radiadores ahorran entre un 8 y un 13 % según el IDAE. Si vas a estar fuera unas horas, el instituto aconseja bajar a 15 ºC. La OCU calcula que apagar la caldera de gas por la noche puede ahorrar hasta un 67 %, y que bajarla de 21 a 16 ºC durante nueve horas ahorra en torno a un 8 %. Si hay personas mayores o niños pequeños, enciéndela un rato antes de que se levanten.

3. Purga los radiadores

Con aire dentro, el radiador calienta mal y la caldera trabaja más. El IDAE recomienda purgarlos al menos una vez al año, al empezar la temporada. Es sencillo: abre la válvula de purga hasta que salga agua en lugar de aire.

4. Sella las fugas de aire

Burletes en puertas y ventanas, masilla en rendijas y cortinas gruesas reducen la pérdida de calor. Si puedes reformar, el aislamiento es lo que más rinde: la OCU estima que pasar de un aislamiento bajo a uno medio ahorra un 9 %, y a uno alto un 17 %. Más detalles en aislamientos térmicos para tu casa.

5. Ventila bien, pero poco tiempo

Abre las ventanas de par en par unos minutos, mejor con la calefacción apagada: renuevas el aire sin enfriar las paredes. Dejarlas entreabiertas durante horas con la calefacción en marcha es tirar el gas.

Mano ajustando un termostato programable de pared
Foto: Dan LeFebvre / Unsplash
Un termostato programable evita calentar la casa cuando no hace falta.

Agua caliente: el segundo gran gasto

6. Mejor ducha que baño

El IDAE calcula que una ducha consume unas cuatro veces menos agua y energía que un baño. Un cabezal de bajo consumo reduce el gasto de agua aproximadamente a la mitad. Tienes más trucos en ahorrar agua en la ducha.

7. No pidas más calor del necesario

Para el aseo personal, el IDAE considera suficiente una temperatura de entre 30 y 35 ºC en el grifo, y señala que los grifos con regulador de temperatura ahorran entre un 4 y un 6 % de energía. Acostúmbrate a abrir el grifo en la posición de agua templada en vez de caliente. Y respeta siempre los ajustes recomendados por el fabricante de tu caldera o termo.

8. Arregla los goteos

Un grifo de agua caliente que gotea gasta agua y también la energía con la que se calentó. El IDAE estima que las fugas pueden suponer hasta 100 litros de agua al mes.

Cocina y mantenimiento

9. Aprovecha el calor residual

El IDAE aconseja apagar la vitrocerámica entre 5 y 10 minutos antes de terminar la cocción y el horno unos 10 minutos antes en cocciones largas. Usa tapas y ollas del tamaño del fuego, y la olla a presión cuando puedas.

10. Mantén la caldera revisada y valora cambiarla

Una caldera limpia y revisada quema mejor. Si hay que sustituirla, las de condensación aprovechan más el calor, como explicamos en las ventajas de la caldera de gas. Y si piensas en dejar el gas, la aerotermia es una alternativa renovable: la OCU apunta que una bomba de calor puede reducir los costes de calefacción hasta un 70 %.

Resumen rápido: baja uno o dos grados el termostato, programa la calefacción, purga los radiadores, sella las fugas y no calientes el agua más de lo necesario. Con eso ya notarás el cambio en la factura.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la temperatura ideal en casa en invierno?

El IDAE considera suficiente 21 ºC con ropa adecuada. De noche, o si te ausentas unas horas, puedes bajarla.

¿Gasta más dejar la calefacción baja todo el día o apagarla?

Según la OCU, el máximo ahorro se consigue apagándola cuando no la necesitas. En viviendas mal aisladas conviene programar un encendido anticipado.

¿Cada cuánto debo purgar los radiadores?

Al menos una vez al año, al empezar la temporada de calefacción.

¿Compensa cambiar la caldera?

Si es muy antigua, una de condensación o una bomba de calor pueden recortar el consumo. Pide presupuesto y compara el ahorro estimado con la inversión.

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