El aceite es una de las sustancias y/o elementos más utilizados en la mayoría de preparaciones. Lo usamos casi a diario y, con la misma intensidad, tendemos a deshacernos de él botándolo por el desagüe. Sin embargo, la gran mayoría de nosotros no somos conscientes de los graves daños medioambientales que podemos causar con acciones tan sencillas y cotidianas. Por tal razón y en aras de reflexionar sobre la protección del planeta, en este artículo de Ecología Útil ponemos el reflector sobre cómo reciclar el aceite de la manera adecuada y cuáles son los efectos y consecuencias de no hacerlo.

Como estamos seguros de que esta información te será muy útil en tu día a día, no esperemos más por descubrir este maravilloso y necesario camino.

¡El aceite sí contamina el agua! Estas son sus principales consecuencias

reciclar el aceite

Como ya hemos mencionado, muchas personas usan el aceite en sus preparaciones diarias; al terminar vierten el sobrante directamente en la coladera del fregadero.

Sin embargo, tirar esta sustancia directamente en el desagüe de la cocina o de cualquier otra parte de la casa —en vez de reciclar el aceite— tiene un efecto sumamente negativo sobre el planeta, ya que terminará contaminando ríos y depósitos de agua. Entre las muchas consecuencias de esta acción se encuentran:

  • Solo un litro de aceite usado desechado de manera inadecuada puede llegar a contaminar hasta 40.000 litros de agua. 
  • Impide la oxigenación del agua, lo que se traduce en mal olor y foco de cultivo de bacterias y hongos. Además, disminuye la calidad físico-química de este importante recurso.
  • Disminuye la entrada de rayos solares al agua, lo que es igual a la muerte de peces y otros organismos.
  • Impide la circulación normal del agua en los ríos y otros afluentes, causando encharcamientos y con ello la proliferación de especies, como el mosco del dengue

Por otro lado, evitar reciclar el aceite tirándolo por el fregadero implica:

  • La obstrucción de las tuberías, causando estancamientos y daños a las construcciones. Repararlas, en muchas ocasiones, implica el uso de metales y minerales no renovables.
  • Afectación a la infraestructura del drenaje público, ocasionando inundaciones y sus repercusiones sociales, como el caos vial y la gran emisión de gases tóxicos de los vehículos.

Pero ¿Cómo evitamos todo esto? Consejos prácticos para reciclar el aceite y/o desecharlo

reciclar el aceite

Si lo que quieres es aprender cómo desechar el aceite, lo ideal es dejarlo enfriar y depositarlo en bolsas de plástico o en frascos de vidrio o plástico bien cerrados. Si nuestro sistema de recolección de basura tiene los procesos de separación, lo podemos desechar junto con la basura orgánica.

Ahora bien, en cuanto a cómo reciclar el aceite, podrás considerar las siguientes ideas y/o consejos:

  • Lo mejor sería buscar centros de acopio especializados, ya que en ellos los residuos de aceite son reutilizados en la producción de fertilizantes, jabones y en la producción de combustibles, como el biodiesel, que además no emite gases de efecto invernadero.
  • Úsalo para engrasar las bisagras. Luego de haber guardado el aceite en los recipientes adecuados, podrás implementarlo para reducir el roce entre herrajes de las diferentes bisagras que conforman tu hogar. Si lo filtraste adecuadamente podrás aplicarlo a través de una jeringa y ¡listo!
  • ¿Quieres cocinar un delicioso postre o ponqué? ¡Pon a prueba los beneficios del aceite! Otra de las ideas para reciclar el aceite consiste en almacenarlo y utilizarlo para engrasar moldes o recipientes. Ten en cuenta que esto solo funcionará si el aceite reciclado no fue usado en exceso.
  • Tus muebles no quedarán sin protección. Reciclar el aceite se convertirá en el aliado perfecto para cuidar los muebles de madera. Bastará con aplicar un poco sobre la superficie para devolverles su brillo y conservarlos por mucho más tiempo.
  • Crea velas caseras. Para ello, deberás crear en un recipiente de vidrio una base estable con un alambre. Esta base permitirá que el hilo de algodón se sostenga en el centro y mantenga la llama. Ya con esto, se vierte el aceite de cocina usado, añadiendo —si así lo quieres— unas gotitas de aceite esencial del olor de tu preferencia. Déjalo reposar y así estará lista tu vela casera.

A modo de conclusión, nos gustaría que tuvieran en cuenta estas recomendaciones para comenzar el proceso de reciclar el aceite.

En primer lugar, asegúrate de que sea aceite vegetal. Ya con esto, claro, guarda para reciclaje aquel aceite que no esté quemado, sin olvidarte de filtrarlo muy bien (con un colador muy fino) y de guardarlo en un recipiente limpio de vidrio, lejos de la luz del sol y en un lugar seco.

Así ya estás preparado/a para comenzar a reciclar el aceite utilizado en tu hogar. Antes de irte, no dudes en contarnos si pusiste en práctica alguna de estas ideas y si conoces de alguna otra que pueda ser de utilidad. ¡Te leemos!

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