Las abejas: un tesoro natural que debemos proteger

Las abejas polinizan buena parte de lo que comemos y hoy están en declive. Qué hacen, por qué importan y cómo ayudarlas desde casa.

Abeja posada sobre una flor recogiendo néctar
Contenido
  1. Cómo vive una colmena de abejas de la miel
  2. Mucho más que abejas de colmena
  3. Por qué son tan importantes
  4. Un declive que preocupa
  5. Qué puedes hacer tú para ayudarlas
  6. Preguntas frecuentes
  7. ¿Las abejas pican a propósito?
  8. ¿Qué diferencia hay entre una abeja y una avispa?
  9. ¿Desaparecerán las abejas?
  10. ¿Sirve de algo tener una colmena en casa?

La importancia de las abejas va mucho más allá de la miel: a medida que van de flor en flor, transportan el polen que permite a muchas plantas, silvestres y cultivadas, producir frutos y semillas. Según la FAO, tres cuartas partes de los cultivos alimentarios más productivos del mundo dependen, al menos en parte, de los polinizadores, y el 35 % del volumen de producción agrícola mundial se ve afectado por ellos. Conocerlas mejor es el primer paso para protegerlas.

Cómo vive una colmena de abejas de la miel

Cuando pensamos en una abeja solemos imaginar a la abeja de la miel (Apis mellifera), que vive en colonias organizadas. En una colmena conviven tres tipos de individuos, cada uno con una función distinta:

TipoQué hace
ReinaEs la hembra fértil de la colmena y la que pone los huevos. Normalmente hay una sola por colonia.
ObrerasSon hembras no reproductoras y las más numerosas. Limpian la colmena, cuidan a las crías, construyen los panales, defienden la entrada y, cuando son mayores, salen a recolectar néctar y polen.
ZánganosSon los machos. Su función es aparearse con reinas de otras colonias y, al final de la temporada, las obreras suelen expulsarlos de la colmena para ahorrar reservas.

Las obreras cambian de tarea con la edad: primero trabajan dentro de la colmena y después salen al exterior. Para comunicarse usan la llamada danza de las abejas, unos movimientos con los que indican a sus compañeras la dirección y la distancia a la que hay alimento.

La miel nace del néctar que recogen las obreras. Lo mezclan con enzimas, lo depositan en las celdas del panal, lo dejan perder agua y lo sellan con cera para conservarlo como reserva de alimento de la colonia. Si quieres comparar la miel con otros endulzantes, te lo contamos en nuestro artículo sobre azúcar y miel.

Mucho más que abejas de colmena

La abeja de la miel es solo una pequeña parte de la familia. La FAO calcula que existen más de 25.000 especies de abejas en el mundo, dentro de unas 200.000 especies de animales polinizadores. Muchas son abejas silvestres que no viven en colmenas: abejorros, abejas que anidan en el suelo, en tallos huecos o en grietas de muros. En la península ibérica se estiman más de un millar de especies, y la mayoría son silvestres.

Colmenas de madera en un campo florido
Foto: Simon Kadula / Unsplash
Las colmenas gestionadas conviven con cientos de especies de abejas silvestres.

Por qué son tan importantes

La polinización es un servicio que prestan gratis y que sostiene tanto nuestra comida como los ecosistemas:

  • Alimentos: frutas, hortalizas, frutos secos y semillas oleaginosas dependen en distinto grado de los polinizadores. Su efecto se nota en la cantidad y también en la calidad de la cosecha.
  • Naturaleza: la FAO indica que los animales polinizan más del 80 % de las especies de plantas con flor, base de la alimentación y el refugio de muchísimas otras especies.
  • Agricultura: en Europa, alrededor del 84 % de las especies cultivadas depende al menos en parte de la polinización animal, según el MITECO.

¿Sabías que el 20 de mayo es el Día Mundial de las Abejas? La ONU lo proclamó en 2017 a propuesta de Eslovenia, y se celebró por primera vez en 2018, según la FAO.

Un declive que preocupa

Las abejas no están en su mejor momento. La Lista Roja europea de la UICN, actualizada en octubre de 2025, evaluó 1.928 especies de abejas silvestres y concluyó que alrededor del 10 % (al menos 172 especies) está amenazado de extinción. En los abejorros y en las abejas minadoras, ese riesgo supera el 20 % de las especies.

Las causas son varias y suelen sumarse entre sí:

  • La pérdida de hábitat, que la UICN señala como principal amenaza.
  • La agricultura y la silvicultura intensivas, el abandono de tierras y los fertilizantes nitrogenados.
  • El uso de plaguicidas y herbicidas, que además reducen la variedad de flores.
  • El cambio climático, que perjudica sobre todo a los abejorros adaptados al frío.
  • Las plagas y los patógenos, que la FAO también incluye entre las presiones sobre los polinizadores.

España aprobó en septiembre de 2020 la Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores, alineada con las políticas europeas de biodiversidad, y el Ministerio para la Transición Ecológica trabaja en su seguimiento. El problema de fondo, sin embargo, se resuelve también en el campo, en los jardines y en las ciudades. Si quieres entender por qué cuidar toda la fauna importa, lee cómo proteger la vida silvestre.

Qué puedes hacer tú para ayudarlas

No hace falta ser apicultor. La FAO propone gestos al alcance de cualquiera, y todos funcionan mejor si se hacen a la vez:

  1. Planta flores para polinizadores en balcones, jardines o macetas, mejor si son especies de la zona y de floración escalonada para que haya néctar casi todo el año.
  2. Reduce los productos químicos o sustitúyelos por alternativas menos dañinas. En estos ecotrucos para el jardín tienes ideas para empezar.
  3. Deja rincones sin podar, con suelo desnudo, tallos secos o setos, donde anidan muchas abejas silvestres.
  4. Instala un hotel de insectos para abejas solitarias, aunque sea pequeño, y mantenlo en un lugar soleado y resguardado.
  5. Elige alimentos de producción sostenible. La agricultura ecológica evita muchos de los insumos que perjudican a los polinizadores.
  6. Compra miel local a productores de confianza y respeta las colmenas que encuentres en el campo.

Una advertencia práctica: si ves un enjambre, no lo toques ni lo ahuyentes. Avisa a un apicultor local o a los servicios municipales, que saben retirarlo sin dañar a las abejas.

Preguntas frecuentes

¿Las abejas pican a propósito?

Pican como defensa cuando se sienten amenazadas. Una abeja de la miel suele morir tras picar a un mamífero porque el aguijón queda clavado. Si no las molestas y no te acercas a su colmena, es poco probable que te ataquen.

¿Qué diferencia hay entre una abeja y una avispa?

Las abejas tienen el cuerpo más peludo, se alimentan de néctar y polen y son importantes polinizadoras. Las avispas suelen ser más lisas, con la cintura marcada, y muchas se alimentan de otros insectos.

¿Desaparecerán las abejas?

Algunas especies sí corren riesgo de extinción, pero no todas están amenazadas. La UICN indica que alrededor del 10 % de las abejas silvestres europeas lo está, de modo que aún hay margen para frenar el declive si se protege su hábitat.

¿Sirve de algo tener una colmena en casa?

Una colmena aporta miel, pero no sustituye a las abejas silvestres. Para ayudar a la biodiversidad, lo que más cuenta es disponer de flores, refugio y un entorno con pocos químicos.

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