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Hacer jabón casero con aceite usado es una forma de dar una segunda vida al aceite de freír en lugar de tirarlo, y de paso obtener pastillas para la limpieza del hogar y la colada. Es un proceso sencillo, pero se trabaja con sosa cáustica, que es corrosiva, así que hay que seguir las medidas de seguridad y calcular bien las cantidades. Esta guía corrige además un error grave de muchas recetas antiguas: la sosa que se indicaba era muy inferior a la necesaria.
Por qué no debes tirar el aceite por el desagüe
El aceite usado atasca las tuberías, huele mal y dificulta la depuración del agua. Eroski Consumer recoge que puede obstruir cañerías, alimentar bacterias nocivas y dañar los ecosistemas acuáticos. La mejor opción es llevarlo a un punto de recogida donde se transforma, por ejemplo, en biodiésel; puedes ver cómo en nuestras guías de cómo reciclar el aceite y cómo desecharlo.
Hacer jabón es una alternativa válida si cuentas con un poco de tiempo y respetas la seguridad. Si no te ves cómodo manejando sosa, reciclarlo en el punto limpio o contenedor del barrio es igualmente una buena decisión.
Seguridad: lo primero
La sosa cáustica (hidróxido de sodio) es la base de la reacción. MedlinePlus indica que, si toca la piel o los ojos, hay que lavar con abundante agua durante al menos 15 minutos y buscar atención médica de inmediato. Esa sustancia también está en desatascadores y limpiahornos.
- Usa gafas de protección, guantes de goma largos, manga larga y delantal.
- Trabaja con ventilación y lejos de niños y mascotas.
- Añade siempre la sosa al agua, nunca al revés, como recuerdan las guías de elaboración como la de Certified Lye.
- Usa recipientes de acero inoxidable o plástico resistente. Evita el aluminio.
- Utiliza utensilios que solo usarás para el jabón y no los vuelvas a emplear en la cocina.
Cantidades correctas
Para 1 kilo de aceite (conviene pesar, no medir por volumen), la cantidad de sosa depende del llamado índice de saponificación. Las tablas de referencia dan para el aceite de oliva y el de girasol un valor en torno a 0,135 g de sosa por cada gramo de aceite, según Certified Lye. Eso supone unos 135 gramos por kilo, y no los 15 gramos que figuraban en recetas antiguas, que no producirían jabón.
Lo habitual es usar algo menos de sosa que la teórica (un "sobreengrasado" de en torno al 5 %), para que no queden restos de sosa libre. Para 1 kilo de aceite eso son unos 128 gramos. El agua se calcula para una disolución de sosa de aproximadamente el 30 %: unos 300 gramos. La receta original hablaba de 800 gramos de agua, demasiado para este proceso.
| Ingrediente | Cantidad orientativa (1 kg de aceite) |
|---|---|
| Aceite de cocina usado, colado | 1.000 g |
| Sosa cáustica (con sobreengrasado de ~5 %) | unos 128 g |
| Agua (disolución de sosa del ~30 %) | unos 300 g |
Importante: el aceite ya usado tiene un índice de saponificación algo distinto al del aceite nuevo. Comprueba tu receta en una calculadora de saponificación, como la calculadora de Mendrulandia, y ajusta el sobreengrasado.

Paso a paso
- Cuela el aceite con un colador fino o una gasa para eliminar restos de comida, y déjalo a temperatura ambiente.
- Prepara la disolución: pesa el agua en un recipiente y añade la sosa poco a poco, removiendo. La mezcla se calienta mucho y desprende vapores, así que no te acerques a ella.
- Deja que se enfríe hasta unos 40 ºC y templa el aceite a una temperatura parecida.
- Mezcla vertiendo la disolución de sosa sobre el aceite y remueve de forma lenta y continua, o con una batidora de mano, hasta la "traza": una textura espesa parecida a la de una mayonesa líquida.
- Aromatiza si quieres con aceites esenciales o colorantes naturales, siempre en cantidades pequeñas.
- Vierte en moldes de silicona o de madera forrada, tapa y cubre con una toalla para conservar el calor.
- Desmolda tras uno o dos días, corta en pastillas y déjalas secar en un lugar aireado durante al menos un mes antes de usarlas, para que la reacción termine y el jabón sea menos agresivo.
Para qué sirve este jabón
El jabón de aceite usado es un jabón de limpieza y de lavado, bueno para la colada, los trapos, los suelos o el fregado. Para la piel, no hay garantías de que sea tan suave como un jabón hecho con aceites nuevos y bien formulados, y puede conservar olores de la fritura, por lo que lo más prudente es reservarlo para tareas domésticas. Es una de las ideas que hemos reunido en cómo reciclar en casa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar cualquier aceite de freír?
Sí, siempre que lo cueles bien y sea aceite vegetal. Evita aceites mezclados con restos de comida o con sabores muy fuertes.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para usarlo?
Como mínimo un mes de curado. Un jabón recién hecho puede conservar sosa sin reaccionar y resultar agresivo.
¿Qué hago si me cae sosa en la piel?
Lava inmediatamente con abundante agua durante al menos 15 minutos y busca atención médica.
¿Se puede hacer sin sosa?
No: el jabón se forma por la reacción entre una grasa y un álcali. Si no quieres trabajar con sosa, lleva el aceite a un punto de recogida.




