Si crees que una buena alimentación es importante para tu salud, entonces en Ecología Util queremos presentarte una forma de obtener alimentos saludables, frescos y repletos de nutrientes en tu propia casa mediante la práctica de la Agricultura Ecológica Urbana.

¿Qué es la agricultura ecológica urbana?

Es una tendencia global que responde a la creciente preocupación por la conservación y el cuidado de los recursos naturales, la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible de nuestro planeta. Este tipo de agricultura se desarrolla dentro o en los alrededores del área urbana, en espacios públicos o privados. Y dentro de esta tendencia tenemos los huertos ecológicos.

¿Conoces los beneficios de los huertos ecológicos?

  • Puedes obtener alimentos frescos, saludables, de alto valor nutritivo, sin contaminación de plaguicidas, sin químicos y sin modificaciones genéticas que, además, puedes recoger diariamente.

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  • Es una forma de estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio y relajarte, que puedes compartir con tus amigos y familia.
  • Contribuye a rodearte de espacios llenos de biodiversidad, armoniosos y agradables.
  • No necesitas mucho espacio. Puedes hacerlo en una terraza, en un pequeño terreno o jardín. ¡Y también en tu balcón, ventana o en unas macetas en tu patio!
  • Es un instrumento de apoyo a la economía familiar y puede convertirse en una fuente de ingresos.

¿Te animas? ¡Manos a la obra!

Estas son las condiciones que necesitas para crear tu propio huerto ecológico:

  1. Luz: mínimo 6 horas diarias de luz. Debes orientar la huerta hacia la zona que más radiación solar reciba. Si el lugar no recibe luz solar directa, colócalo cerca de una pared blanca que refleje la radiación. Hay plantas que requieren más luz, como los tomates, pepinos, berenjenas, melones, calabacines, etcétera. Entre las que no requieren tanta luz del sol están las espinacas, escarolas, acelgas y coles.

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  1. Agua: necesitas regarlas en la medida justa. Si el agua es poca, las plantas no se desarrollan bien, y si es mucha, pueden aparecer hongos, parásitos o incluso pudrirse. Te recomendamos una regadera o idealmente un sistema de riego, como el riego por goteo. Son tubos de goteo con goteros intercalados cada 30 o 40 cm o mangueras de exudación y un programador de riego (que puedes comprar en tiendas de jardinería), que se conectan a un grifo y permite que las plantas se rieguen quince minutos cada día o media hora cada dos días. Gracias a este sistema, ahorras agua, mantienes un buen nivel de humedad y, si tienes que ausentarte por varios días o salir de vacaciones, no hay problema, tus hortalizas quedan cuidadas.
  2. Sustrato: el sustrato debe ser poroso y ligero. Puedes usar un sustrato universal de los que venden en las tiendas de jardinería. Necesitas nutrientes de calidad, como el abono orgánico (compost), que nos permite aprovechar los desechos orgánicos.
  3. Recipientes: los hay de diferentes formas y tamaños, incluso podemos reciclar recipientes plásticos o de otro material. Lo que hay que cuidar es que tengan un buen drenaje y que su tamaño y profundidad sea el adecuado al tipo de cultivo.
  4. Semillas: las mejores semillas son las que tienen certificación ecológica (se consiguen en algunos herbolarios, por Internet o en redes de intercambio de semillas orgánicas).

¡A sembrar!

Infórmate sobre las épocas de siembra en tu país o región para obtener mejores resultados. Puedes sembrar las semillas directamente haciendo un pequeño hoyo. Debes estar pendiente cuando comiencen a germinar, para eliminar los brotes más débiles. También puedes usar un semillero y luego traspasarlas al recipiente definitivo.

Es importante aprender sobre el manejo de plagas y enfermedades, elección de cultivos y compatibilidad entre plantas. Puedes encontrar en Internet libros, videos tutoriales, páginas web y redes sociales que te orientarán sobre estos aspectos. Entre amigos y familiares pueden compartir experiencias y conocimientos.

Involucrándote en la agricultura ecológica urbana, puedes también apoyar a tu comunidad en la creación de huertos escolares como una forma divertida de enseñar a cuidar y amar la naturaleza, contribuyendo al desarrollo social, físico y mental de los niños.

Comparte con tus amigos este artículo, seguramente entre ellos habrá muchos que se animarán a tener esta maravillosa experiencia de hacer un huerto ecológico en casa.